Una despedida de leyenda cierra la 27 edición del Rototom Sunsplash

Tras siete intensas jornadas Burning Spear, leyenda viva del reggae, protagonizó este lunes la última gran fiesta musical del Main Stage junto a la en energía mística de Luciano, la veteranía de Africa Unite y el dub de Iseo&Dodosound

Aunque llegamos al último día bajo el estandarte de la leyenda de Burning Spear, la última gran fiesta sobre el Main Stage ofreció muchos otros aspectos interesantes.

La velada comenzó bajo la bandera del dub con influencias mediterráneas de Iseo & Dodosound. Los productores amantes del dub Alberto Iriarte y Leire Villanueva comenzaron a colaborar juntos en este proyecto en 2014 y, muy pronto, traspasaron las fronteras nacionales para convertirse en un referente para los amantes de los sonidos originales en el campo del dub en Europa.

Su hermoso concierto fue el comienzo perfecto de esta memorable velada en la que, además de varios temas de su discografía, presentaron en el festival su último trabajo, titulado «Blossom», publicado este año.

Después de su actuación, el reggae italiano volvió con un excelente concierto a cargo de la banda más veterana del país de origen del festival, Africa Unite. Una formación  que ha apoyado al Rototom Sunsplash con numerosas actuaciones durante los años italianos del Rototom.

Fue una ocasión especial para que, además de interpretar algunos de los grandes clásicos que han producido a lo largo de sus 40 años de carrera, la banda interpretara también temas de su nuevo álbum ,‘Non e’ fortuna’, en el que han incluido dúos con dos mitos de sus años de formación, como son David Hinds, de Steel Pulse y Brinsley Forde, de Aswad.

Su concierto no sólo cautivó al público italiano del festival, sino que  también dejó una excelente impresión en todos los presentes, a la espera del gran Burning Spear.

Si el gran artista de St. Ann Bay fue uno de los creadores del sonido roots & culture jamaicano, para continuar con esta tradición Luciano ha sido sin duda uno de los artistas más activos a lo largo de sus 30 años de carrera.

Tras una breve presentación por parte de su banda, Luciano entraba en el escenario con una voluminosa mochila sobre los hombros y, tras ponerse cómodo, comenzó su concierto.

Su estilo está fuertemente influenciado por la espiritualidad del gospel y la calidez del soul, y su lista de temas se centró en las grandes canciones de la primera parte de su carrera, producidas por el gran sello jamaicano Xterminator del difunto Fatis Burrell.

Luciano demostró estar en plena forma y, enfundado en su uniforme rasta, bailó y se movió con soltura por todo el escenario, animando a sus fans.

El directo arrancó con ‘Give Praise’ y clásicos de la época de Xterminator, como ‘Messenger’ y ‘Sweep over my soul’. También escuchamos éxitos más recientes, como ‘Stay away’, para despedirse con una gran versión de ‘Deliverance’, de Dennis Brown.

A estas alturas de la noche, lo único que faltaba para cerrar el festival en el Main Stage era la leyenda Burning Spear. Este increíble artista decidió, tras retirarse de los escenarios, volver a la carga a sus setenta y siete años y reencontrarse con su público en una serie de conciertos en Estados Unidos y Europa. Tras las numerosas incitaciones en las redes sociales de los fans del festival, decidió actuar en el Rototom Sunsplash.

Desde las primeras notas nos dimos cuenta de que estábamos viviendo un momento absolutamente único: la banda, enriquecida por la sección de viento, se mostró absolutamente poderosa y Spear entró en el escenario colocándose junto a su percusión.

Muchos momentos de su espectáculo fueron absolutamente intemporales: la voz de este icónico artista es la misma que en sus mejores momentos, con su típico estilo vocal entre el blues y las reminiscencias africanas.

Sobre el escenario, junto a momentos de concentración y recogimiento, tocó la percusión con gran vigor al final de varios temas y se dirigió cariñosamente a su público, liberando su energía en grandes bailes.

Entre los grandes clásicos de un set list absolutamente perfecto destacaron ‘Door peeper’, situada significativamente al principio del concierto; una versión muy especial de ‘Rocking time’, ‘Jah is my driver’ ‘Ites, gold & green’. No obstante,  los momentos más potentes se vivieron definitivamente con ‘Marcus Garvey’ y ‘Slavery Days’, casi cerrando un directo absolutamente extraordinario en el momento más emocionante de todo el festival.

Spear abandonó el escenario, dejando maravillada a la massive, para dar paso al momento de la despedida y comenzar ya a esperar la edición de 2023.