Una innovadora tecnología híbrida implantada junto a GTECH ahorrará cerca de 3.000 litros de combustible y evitará 7,7 toneladas de CO2 durante la semana del evento, convirtiendo al festival en ejemplo de descarbonización de grandes eventos
En plena era del cambio climático y de aumento extremo de las temperaturas, Rototom Sunsplash refuerza en su edición 2026, la 31ª, que celebrará del 16 al 22 de agosto en Benicàssim, su compromiso ambiental con nuevas medidas orientadas tanto a la descarbonización de sus infraestructuras como al cuidado y bienestar de las personas asistentes.

A la consolidación y mejora de sus áreas culturales extramusicales como refugios climáticos gracias a sus estructuras ventiladas, de sombra y ubicadas sobre zonas verdes, este año el festival suma una novedad con la que da un salto cuantitativo en su transición energética. Rototom Sunsplash 2026 será uno de los primeros festivales de música en España en instalar el sistema ProBess (ProCharge 3PH BESS), una innovadora solución híbrida que combina paneles solares desplegables, baterías industriales y electrónica de potencia en un único equipo móvil.
Esta tecnología suministrada y desarrollada junto a GTECH Soluciones Globales Sostenibles, la única empresa en el país que actualmente despliega este sistema específico en eventos en directo, permitirá alimentar dos puntos del recinto: el escenario Lion y la Acampada B, logrando reducir en torno al 90% el consumo de gasoil en estas zonas.
El impacto directo en la experiencia del público se sentirá de manera notable en la Acampada B, donde dos unidades ProBess en isla cubrirán de forma limpia el consumo del camping durante 21 horas al día. El grupo electrógeno auxiliar tradicional permanecerá apagado casi por completo, funcionando únicamente 3 horas para cubrir picos de demanda y recargar las baterías. Para las miles de personas alojadas en esta zona, esto se traduce en noches sin ruido de generadores, un aire mucho más limpio y un entorno en total armonía con el espíritu del festival.
El impacto medioambiental estimado de esta tecnología también se mide en cifras: casi 3.000 litros de gasoil ahorrados y una reducción de 7,7 toneladas de dióxido de carbono emitidas a la atmósfera durante la semana del festival.
«La apuesta del Rototom por incorporar esta tecnología es un mensaje al sector: descarbonizar un festival no es una declaración de intenciones, es una decisión operativa con cifras concretas detrás», explica Alberto Redondo, director de Expansión de GTECH Soluciones Globales Sostenibles.
Además, el sistema contará con monitorización remota 24/7 desde el centro de control de GTECH, lo que permitirá facilitar al festival, una vez finalizada la edición, los datos reales de generación y consumo certificados para su informe de impacto y sostenibilidad.
Por otro lado, otras de las principales líneas de actuación en lo que a la adaptación al cambio climático se refiere se plasmará en la consolidación y puesta en valor de las tradicionales áreas culturales extramusicales como refugios climáticos, completamente protegidas del sol y de las altas temperaturas, y sirviendo de cobijo para la programación cultural fuera de los escenarios, que este año además adapta su franja horaria para evitar las horas de mayor calor, garantizando al mismo tiempo doce horas de actividad ininterrumpida cada día.
Áreas como Pachamama, Jamkunda o Magicomundo cumplen esta función gracias a sus carpas ventiladas, estructuras textiles de sombra o su ubicación privilegiada en las zonas arboladas del recinto. Concebidos originalmente como puntos de encuentro social y comunitario, estos espacios «de toda la vida» adquieren «más que nunca una dimensión reforzada como lugares clave para el bienestar y la adaptación climática, y el cuidado del público que nos visita», señalan desde la organización.

Una sólida estrategia de sostenibilidad
Estas actuaciones se suman a una estrategia ambiental consolidada durante décadas que ha situado a Rototom como uno de los festivales europeos de referencia en materia ecológica. Entre sus medidas permanentes destacan la implantación integral de iluminación LED; la iluminación solar de buena parte de la acampada; la estricta política plastic free; el reciclaje masivo; la reutilización de recursos hídricos; el fomento de productos de proximidad y de kilómetro cero en la oferta gastronómica; y una agenda de actividades centradas en la agroecología y la transición ecológica.
Rototom Sunsplash fue además el primer festival europeo en implantar sistemas de medición de huella de carbono. En esta edición, sigue avanzando hacia un modelo que combina cultura, innovación y responsabilidad climática, demostrando que los grandes eventos pueden convertirse en laboratorios idóneos para ensayar las soluciones sostenibles del futuro.
